Gloria Steinem habla ante varios micrófonos en una rueda de prensa de la Women's Action Alliance en enero de 1972
Foto: Warren K. Leffler / Wikimedia Commons / Public domain

Murió Gloria Steinem a los 92: el hambre de ser visto

Gloria Steinem murió el 2 de septiembre de 2026 a los 92 años. Su fundación destacó su don de escuchar, y eso abre una pregunta honesta para ti.

Lo primero que dijeron de ella

Hay vidas que se cuentan en fechas y hay vidas que se cuentan en frases.

La de Gloria Steinem trae las dos. Su fundación anunció el 3 de septiembre de 2026 que había muerto el día anterior, en su casa de Nueva York, a los 92 años, y no dio una causa. En ese mismo comunicado escogieron una frase para describirla, y según Al Jazeera lo que dijeron fue que su mayor don era su capacidad de escuchar a los demás y de hacer que se sintieran vistos.

De Toledo, Ohio, a la portada de Ms.

Steinem nació en Toledo, Ohio, el 25 de marzo de 1934, y se graduó en Ciencias Políticas en el Smith College en 1956, según The Washington Post, vía Infobae. Se abrió camino como periodista independiente en el Nueva York de los años sesenta, cuando las mujeres rara vez firmaban reportajes de fondo, según recuerda El Español. En 1963 se empleó de incógnito como conejita en el Playboy Club de Nueva York para la revista *Show* y contó desde adentro las condiciones de trabajo de las empleadas. En 1971 impulsó *Ms.*, la primera revista estadounidense de circulación masiva controlada y editada por mujeres, y ese mismo año habló en la creación del Caucus Político Nacional de Mujeres. En 2005 fundó el Women's Media Center junto con Jane Fonda y Robin Morgan.

Durante seis décadas defendió en público los derechos de las mujeres en el trabajo y el derecho al aborto. Recibió la Medalla Presidencial de la Libertad de manos de Barack Obama en 2013 y el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2021. Siguió viajando y hablando en universidades y plazas pasados los ochenta años, y dejó listo un libro de memorias con salida prevista para el 22 de septiembre de 2026.

Con todo ese material disponible para un obituario, la gente que la conocía escogió hablar de otra cosa. De que se sentaba a oír. De que quien hablaba con ella se iba con la sensación de haber sido mirado de verdad.

Ahí queda una pregunta que no depende de lo que tú pienses de ella ni de su causa: ¿por qué eso, y no el currículum, es lo que más nos marca de una persona? ¿De dónde sale esa hambre de que alguien te vea y se quede a oír la respuesta completa?