Sede de las Naciones Unidas en Nueva York vista desde el East River
Foto: Jakub Hałun / Wikimedia Commons / CC BY 4.0 (via https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Shore_of_the_East_River_with_Headquarters_of_the_United_Nations,_New_York_City,_20231005_1132_2230.jpg)

Asamblea de la ONU: cuatro caminos a la paz en un mismo estrado

Guterres, Lula, Trump y Macron llevaron a la Asamblea General de la ONU cuatro respuestas a cómo se detienen las guerras. Qué dijo cada uno y qué dice Isaías 2.

El 22 de septiembre, en Nueva York, la Asamblea General de las Naciones Unidas abrió su debate anual. Primero habló el secretario general, António Guterres, en su último discurso ante la Asamblea General. Después, por la tradición que abre la sesión con Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Luego, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Más tarde, el francés Emmanuel Macron, que según El País también sabe que esta es su última intervención en la Asamblea General.

Cada uno trajo una respuesta distinta a la misma pregunta: cómo se detienen las guerras.

Cuatro respuestas en un mismo estrado

Guterres, según El País, dijo que "las grietas" del mundo se han convertido en "abismos" y sostuvo que "ninguna potencia puede resolver los desafíos actuales por sí sola". Sobre Gaza, pidió: "Todas las partes deben cumplir con el derecho internacional y las órdenes del TIJ". Y cerró su defensa de la ONU con una frase: "El desafío de la esperanza".

Lula defendió la arquitectura de la posguerra. Clarín recoge esta frase suya: "La ONU está fallando en una de sus misiones más importantes: librar a la humanidad del flagelo de la guerra". El País cita otra: "Desde que subí a este estrado por primera vez, en 2003, este es el momento más crítico para las Naciones Unidas", y cuenta que pidió un regreso al multilateralismo ante un Consejo de Seguridad que mantiene "al resto del mundo rehén". En Clarín: "Somos todos rehenes del inmovilismo de un Consejo de Seguridad que no cumple su papel".

La guerra con Irán está a punto de cumplir siete meses, según El País. El mismo diario cuenta que Trump presentó el ataque a Irán como un paso obligado para mantener la paz mundial y, para defenderlo, dijo: "Mientras otros han hablado, yo he actuado". BBC Mundo reporta que rechazó la idea de un "gobierno mundial", que prometió mediar para lograr la paz entre Rusia y Ucrania y que, sobre Irán, habló de una "gran decisión": atacar nuevamente o buscar un acuerdo de paz. También afirmó que podría "aniquilar" a la República Islámica si el conflicto no se resolvía. Según El País, cerró ese punto así: "Creo que lograremos un pacto después de las elecciones".

Macron, según El País, planteó que el orden global está ante dos opciones: el regreso "a la ley de la selva" o una sociedad internacional civilizada. Su propuesta fue "revivir el multilateralismo".

Fuera del estrado

El mismo día, según El País, Trump anunció que representantes de Estados Unidos e Irán se reunieron durante tres horas en los márgenes de la Asamblea, y la calificó de "muy buena". Al Jazeera recogió la misma declaración de Trump sobre esa reunión. Según El País, la República Islámica asegura estar dispuesta a reabrir en una semana el estrecho de Ormuz si Estados Unidos reduce la presión militar y levanta su bloqueo sobre los puertos iraníes.

Mi lectura es que los cuatro discursos coinciden en el deseo y se separan en el lugar donde ponen la paz: en una institución compartida, en la arquitectura de la posguerra, en una nación que actúa, en muchas naciones que actúan juntas. Isaías 2:2-4 describe también una reunión de naciones: suben a ser enseñadas, y la paz llega al final. ¿Qué tendría que pasar antes de que las espadas se conviertan en arados?