"Cuando algo así pasa en una familia, nos afecta a todos".
Lo dijo Kaia Gerber a la revista Vogue, hablando de su hermano mayor, según BBC Mundo. Añadió algo más: "No todo se le puede ocultar al mundo. Y tratar de tapar algo solo hace que la persona sienta que te avergüenzas de ella".
Su hermano, Presley Gerber, murió el domingo 20 de septiembre en Los Ángeles, a los 27 años. Era hijo de la modelo Cindy Crawford y del empresario Rande Gerber. Según El Tiempo, murió "en un centro de rehabilitación". El lunes 21, la policía de Santa Mónica informó que su muerte "está siendo investigada como una posible sobredosis", de acuerdo con BBC Mundo, que agrega que "la causa exacta de la muerte aún no ha sido determinada". El País precisa que "la autopsia no ha finalizado aún y su caso permanece abierto". Según ese mismo diario, un portavoz de la familia pidió "privacidad durante este periodo tan difícil y doloroso".
Presley habló durante años de su salud mental y de su consumo de drogas. Según El Tiempo, en 2024 reveló "que había enfrentado durante varios años una grave adicción a los opiáceos". En diciembre pasado, cuenta El País, se sinceró en su perfil de Instagram: "Me dan miedo los medicamentos que necesito". Y añadía: "espero que con su información y la mía, y con la ayuda de Dios, podamos salir adelante". La información a la que se refería era la de los médicos.
Según BBC Mundo, en los comentarios a una publicación suya de marzo sobre su tratamiento, su padre escribió: "Estoy tan orgulloso de ti y de tu valentía". También según BBC Mundo, su madre lo describió como "un guerrero".
Kaia, según El País, habló de unos problemas con las drogas que habían durado "una década" y dijo que le resultaba refrescante ver a su hermano mostrarse tan abierto sobre su vida, alguien que dice: "Voy a mostrarme muy humano ante todo el mundo".
Muchas familias conocen de cerca esto: un hijo adulto que lucha con una adicción, unos padres que no pueden pelear esa batalla por él y unos hermanos que aprenden a no pedir nada. ¿Qué se hace con el dolor de acompañar, y ahora con el de despedir?



