Un tope a la importación de carros parece tema de la página de economía. Eso pensé al ver el titular, hasta que leí que en Pekín también se negoció el aceite de oliva. Ese detalle me llevó a un tratado de hace unos tres mil años.
El viernes 9 de octubre, China y la Unión Europea llegaron a un "entendimiento" sobre los vehículos híbridos, informó El País, al cierre de la visita a Pekín del comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic. Él habló de "moderar las exportaciones chinas de híbridos e híbridos enchufables a la UE" y advirtió: "Estamos lejos del final. Es un primer paso crucial, pero solo un primer paso en el proceso de reequilibrio".
El lunes 12 de octubre, un funcionario europeo puso la cifra en Bruselas: solo se permitirá vender en la UE un máximo de 350.000 híbridos procedentes de China al año, durante cuatro años, según DW. "Esto reducirá las importaciones actuales a la UE en más de la mitad", afirmó.
La República había publicado el 11 de octubre un despacho de Bloomberg con la misma cifra, según un documento al que esa agencia tuvo acceso. Los reportes difieren en el alcance. DW dice que el tope cubrirá todos los híbridos enchufables procedentes de China; según el documento, abarcaría las importaciones de híbridos de cualquier origen, para cumplir el principio de no discriminación de la Organización Mundial del Comercio. Ya el 9 de octubre, El País recogía que Sefcovic no había confirmado la fórmula: aún necesita el respaldo de los líderes europeos, que se reúnen el 15 y el 16 de octubre.
Un déficit, un mercado que se enfría y unos imanes
Bruselas pone el acento en el desequilibrio: un déficit comercial con China cercano a los 1.000 millones de euros diarios, que considera una amenaza para su industria y sus empleos, según El País. "Es insostenible", dijo Sefcovic en Pekín, recoge La República.
Pekín tiene su propia lectura. China rechaza que se le atribuya la responsabilidad de los problemas económicos del bloque, según El País, y el comunicado de su Ministerio de Comercio confirma el entendimiento sobre los híbridos sin cuantificar sus efectos. Según el despacho de Bloomberg, fabricantes chinos como Chery aumentaron sus envíos a la UE ante la caída de su mercado interno.
La patronal europea del automóvil, ACEA, saludó con cautela el anuncio y lo llamó "un paso en la dirección correcta para aliviar tensiones comerciales", informa El País. Sefcovic destacó una rebaja de los aranceles chinos a productos europeos como el aceite de oliva, y China se declaró "dispuesta a seguir facilitando" las licencias de exportación de tierras raras e imanes permanentes, que las fábricas europeas necesitan.
No sé si 350.000 es la cifra justa, y no me toca decidirlo. Detrás de cada posición hay empleos, en Europa y en China. Me queda una pregunta más vieja que la OMC: ¿cómo se mira, con fe, la relación entre dos pueblos que se necesitan y que no ven igual el desequilibrio?
Segundo toque
Cedros por trigo y aceite
Cuando Salomón se propuso construir el templo en Jerusalén, le mandó un mensaje a Hiram, rey de Tiro, la ciudad portuaria de los fenicios en la costa del actual Líbano. Le pidió cedros, y le dijo sin rodeos lo que a Israel le faltaba:



