Refinería de petróleo en Moscú al atardecer, con tanques y un camión cisterna
Foto: Refinería de petróleo en Moscú, en una foto de archivo. kishjar? from Moscow, Russia / Wikimedia Commons / CC BY 2.0 (via https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Moscow_oil_refinery_(52205614839).jpg)

Trump, Putin, el diésel y el precio de nuestra paz

Trump anuncia que Rusia venderá diésel al mundo tras hablar con Putin; Ucrania ataca una terminal y la UE advierte. Isaías 53 y quién paga el precio.

El diésel es el combustible de lo que casi no se ve. Los camioneros lo usan para transportar comida y productos, y los agricultores para mover su maquinaria, explica Al Jazeera. En Estados Unidos, el galón superó los US$6,5 en septiembre, según Bloomberg Línea.

El viernes 9 de octubre, Donald Trump anunció en Truth Social que, tras hablar con Vladímir Putin, "Rusia suministrará de inmediato más de 300.000 toneladas de combustible diésel a los mercados estadounidense y mundial; otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre y 1.000.000 de toneladas inmediatamente después", recogen La Tercera y DW.

Las cifras de toneladas son de Trump. El Kremlin, en su comunicado, habló de disposición: "Rusia confirmó su disposición a suministrar petróleo y productos petrolíferos al mercado estadounidense y a los mercados mundiales en general", afirmó Putin, según BBC Mundo. Ese día, el Tesoro de Estados Unidos autorizó con una licencia temporal la importación de diésel ruso hasta el 7 de abril de 2027, pese a las sanciones, informan Clarín y BBC Mundo.

Cuatro maneras de medir un galón

Washington lo mide en el surtidor. "Bajar los precios para los estadounidenses, especialmente nuestros grandes agricultores, ganaderos y camioneros, es mi máxima prioridad", escribió Trump, recoge El Mundo. La guerra con Irán, iniciada en febrero, disparó el diésel en Estados Unidos: el crudo Brent sigue por encima de US$103 por barril, cuando antes de esa guerra rondaba los US$73, explica BBC Mundo.

Moscú mira el mercado. Según el Kremlin, citado por El Mundo, esas ventas beneficiarán a la economía mundial en su conjunto, y el viceprimer ministro Alexander Novak anunció que Rusia ya empezó a levantar antes de tiempo su veto a la exportación de diésel. En casa, Rusia viene de un grave déficit de combustible, con grandes colas en las gasolineras, recoge DW.

Kiev hace la cuenta en la guerra. "Permitir que Rusia venda productos petrolíferos es invertir en una guerra que debe terminar, no prolongarse", escribió el presidente Volodímir Zelenski. Trump ha atribuido el aumento de los precios del combustible a los ataques ucranianos contra refinerías rusas; Zelenski los defendió como respuesta a "la campaña de terror que Rusia lleva años librando contra el sector energético de Ucrania", recoge BBC Mundo. Y planteó una salida recíproca: "Ucrania no incendiará las refinerías de petróleo rusas si Rusia no destruye nuestra infraestructura energética".

En la madrugada del sábado 10 de octubre, horas después del anuncio, un ataque atribuido a Ucrania provocó un incendio en la terminal petrolera Yug Rusí, en Rostov del Don, según el canal ruso independiente Astra, citado por La Tercera. El gobernador Yuri Slúsar reportó seis heridos y un puente ferroviario dañado, recoge DW.

Bruselas cuenta los ingresos de Moscú. "Suspender las sanciones sobre el diésel ruso proporciona a Moscú más ingresos para librar la guerra (de Ucrania). No es el momento de relajar la presión sobre Rusia, y Europa no lo hará", escribió Kallas, jefa de la diplomacia de la Unión Europea, según Clarín. Añadió que los ataques rusos han causado la muerte de más de 80 civiles ucranianos en dos días.

Aún no está claro qué impacto tendrá en el precio, advierte la BBC.

Al poner las cuatro posiciones juntas, veo cuatro costos reales con gente detrás: el camionero, el que hace fila en una gasolinera rusa, el que vive bajo los drones, el que no quiere financiar la guerra. ¿Qué puede ver un creyente en una noticia donde todos discuten quién paga?

Un castigo que no salió en ningún comunicado

Los capítulos finales de Isaías le hablan a un pueblo que sabe lo que es perderlo todo en una guerra y vivir lejos de casa. Ahí hay un poema sobre un siervo de Dios, que empieza en Isaías 52:13. Desde el comienzo, el profeta mira también a los poderosos: "muchas naciones se asombrarán y en su presencia enmudecerán los reyes" (Isaías 52:15, NVI).