El automóvil volador es una idea vieja que todavía no despega. Según El Colombiano, los desafíos técnicos y regulatorios han impedido ese despegue. El primer prototipo lo empezó en 1917 el pionero de la aviación Glenn Curtiss, recuerda el mismo diario.
Con esa vieja promesa de fondo, Tesla presentó el jueves 15 de octubre una nueva versión de su Roadster, el deportivo eléctrico desarrollado con tecnología de SpaceX que, según La Tercera, "puede elevarse y realizar giros en el aire". La exhibición fue en un recinto de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas.
La República, que publicó el despacho de Reuters, cuenta que el vehículo blanco de dos plazas subió boca abajo por una rampa gracias a un sistema de succión, giró en el aire y aterrizó con los propulsores integrados.
Según Semana, Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, afirmó que ninguna de las acrobacias tuvo conductor, sobre todo para evitar un accidente grave. "Los vehículos voladores son reales", dijo durante el evento, según El Colombiano.
Una fecha que ya se movió
Tesla apunta a iniciar la producción en 2028, según La Tercera y Semana. El proyecto se había presentado en 2017, con la producción prevista inicialmente para 2020, recuerda La Tercera. Según La República, el nuevo Roadster puede recorrer más de 480 kilómetros con una carga, menos de la mitad de lo que Musk prometió en 2017.
Las cifras son las que anunció la empresa. Semana describe tres versiones: la Performance, que acelera de 0 a casi 100 kilómetros por hora en menos de 1,6 segundos; la Thrust, en menos de 0,9, y la Rocket. La capacidad de vuelo corresponde a la Rocket, de un asiento y "disponible solo por invitación", según La Tercera, que añade que Tesla advierte que carece de aprobación para circular por la vía pública.
Entre la euforia y una advertencia
Sawyer Merritt, fan e inversionista de Tesla, escribió en X que fue "la demostración de producto más alucinante" que había visto, según La República. Gene Munster, socio director de Deepwater Asset Management, la llamó en la misma red "una demostración de ingeniería sin valor comercial más allá de avergonzar a los fabricantes de automóviles tradicionales".
La frase que Semana llevó a su titular fue de Musk: "El éxito no está garantizado. Lo digo en serio. Probablemente funcione, pero si no funciona, estaremos a una distancia prudencial". El Colombiano recoge la misma advertencia.
Pocas veces se oye algo así en un lanzamiento. En una presentación casi todo empuja hacia la certeza, y la fecha es su forma más común: 2020, 2028. Los demás hacemos lo mismo en pequeño: "el viernes te lo tengo", "en diciembre arreglamos eso".
Hay un profeta que le preguntó a Dios "¿Hasta cuándo?" y, tras una segunda queja, recibió una respuesta sin fecha: una promesa que, aunque parezca tardar, "sin falta vendrá". Por eso me pregunto qué sostiene a alguien mientras espera algo que no aparece en ningún calendario.
Segundo toque
Un profeta en la muralla
Habacuc vivió entre violencia y leyes que no se cumplían. Su libro abre con una queja: "¿Hasta cuándo, Señor, he de pedirte ayuda sin que tú me escuches?" (Habacuc 1:2, NVI). Dios le respondió que estaba incitando a los babilonios (Habacuc 1:6), y eso le dejó otra queja (Habacuc 1:13). En el capítulo 2, Habacuc se sube a esperar la respuesta como un centinela: "me ubicaré sobre la muralla; estaré pendiente de lo que me diga" (Habacuc 2:1, NVI).



