Encendido de los motores de la Starship de SpaceX en la plataforma de Starbase, Texas
Foto: Despegue de la Starship en su quinto vuelo de prueba, el 13 de octubre de 2024 (no es el vuelo del 28 de septiembre de 2026). Steve Jurvetson / Wikimedia Commons / CC BY 2.0 (via https://commons.wikimedia.org/wiki/File:SpaceX_Starship_ignition_during_IFT-5.jpg)

La Starship llega a la órbita y la pregunta del Salmo 8

La Starship de SpaceX alcanzó la órbita el 28 de septiembre y terminó entre llamas en el Pacífico. El Salmo 8 y Hebreos 2 leen ese "todavía no".

Estar en órbita es caer sin llegar nunca al suelo. Para mantenerse alrededor de la Tierra, explica Infobae, una nave tiene que ir a unos 28.000 kilómetros por hora: la gravedad la sigue jalando, pero la curvatura del planeta se aleja bajo su trayectoria.

Eso consiguió por primera vez la Starship de SpaceX el 28 de septiembre, en su decimocuarto vuelo de prueba. Según La República, que publica un despacho de Reuters, el vehículo no tripulado despegó del complejo Starbase, en Texas, y alcanzó la órbita "con uno de sus motores fuera de servicio". El portavoz de SpaceX, Dan Huot, dijo en un primer momento durante la transmisión que la nave no llegaría a la órbita; minutos después se retractó.

La República recuerda que los 13 vuelos anteriores se limitaron al espacio suborbital y que Elon Musk había predicho la órbita para 2022. El Mundo cuenta que la nave desplegó con éxito los 26 satélites Starlink previstos, los primeros reales del programa.

Un final contado de tres maneras

El propulsor Super Heavy, la parte inferior, regresó al golfo de México e hizo un amerizaje controlado, según Infobae. Con la nave que llegó a la órbita, los relatos se separan.

La República cuenta el ascenso y el plan original (seis órbitas en un viaje de 10 horas, para amerizar en el Pacífico, al oeste de Chile), pero no el desenlace. El Mundo titula que la nave "explota durante el amerizaje": según su relato, el vuelo duró poco más de tres horas, la nave tocó el agua en posición vertical y al instante quedó envuelta en la bola de fuego de la explosión. El mismo diario aclara que no es raro que una nave acabe así en un amerizaje de ese tipo. Infobae titula que la nave "amerizó en el Pacífico": describe una bola de fuego en la fase final del descenso, un contacto con el agua más brusco que en julio y parte de la estructura visible sobre la superficie.

Infobae da una causa para el recorte: "un problema en el motor". El Mundo recuerda que SpaceX ya había anunciado que sus ingenieros podían ordenar un regreso anticipado, "como finalmente ocurrió".

Trece vuelos para aprender a caer

Hay dos lecturas fáciles. Una convierte cada lanzamiento en prueba de que el ser humano ya no tiene techo. La otra ve una explosión más y se burla del dueño de la empresa. Las dos se saltan lo que pasó.

SpaceX tiene su propia lógica. Según la empresa, citada por El Mundo, no había intentado un vuelo orbital por la seguridad de la población y para aprender más rápido de los fallos. Expansión describe ese camino como una larga etapa de lanzamientos sucesivos, "asumiendo fallos como parte del proceso de ingeniería". Casi una década y más de US$15.000 millones, según La República. La meta está más lejos que la órbita: El Mundo recuerda que la NASA necesita este vehículo para las misiones lunares Artemis 3 y Artemis 4.

David miró ese mismo cielo sin telescopio y escribió: "Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que allí fijaste, me pregunto: «¿Qué es el hombre para que en él pienses?»" (Salmo 8:3-4, NVI).

Cuando ese mismo ser humano logra, en su decimocuarto vuelo de prueba, poner una nave a caer alrededor del planeta, ¿su pregunta se vuelve más pequeña o más grande?

La luna que David miraba sin cohete

El Salmo 8 es un himno que abre y cierra con la misma frase: "Oh Señor, Soberano nuestro, ¡qué imponente es tu nombre en toda la tierra!" (Salmo 8:1, 9, NVI). La pregunta por el ser humano va en medio, rodeada por el nombre de Dios.