Dos decretos con la misma fecha, el 22 de octubre, y dos años distintos.
Uno le quita plata a 2026, que ya va por su último trimestre. El otro le da forma a 2027, que todavía no empieza. La Silla Vacía los publicó uno detrás del otro. A mí me sirvió separarlos.
El primero es el Decreto 1585. Recorta 13,8 billones de pesos al Presupuesto General de la Nación de 2026, cuenta El Tiempo. Hacienda anticipó que habrá otro recorte, sin precisar cuándo.
En los considerandos, Hacienda estimó que lo que se recauda en el año es inferior a los gastos y obligaciones que deben pagarse con esos recursos. "Estamos demostrando con hechos que el Estado debe ajustar sus gastos a los ingresos reales del país", afirmó el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez.
Cerca de la mitad del ajuste sale de inversión. Hacienda sostiene que retiró recursos de contratos que ya no alcanzarán a ejecutarse o que no son prioritarios, y el decreto deja a salvo los compromisos ya perfeccionados. El Colombiano pone nombres: después del servicio de la deuda, los mayores recortes recaen sobre Invías y la Aeronáutica Civil. El Tiempo anota que el decreto también alcanza "transferencias, infraestructura y programas sociales", y que con la información disponible no siempre se puede saber cuántas obras o beneficiarios dejarán de atenderse.
Un artículo en dos versiones
El segundo es el Decreto 1599, que expidió el presupuesto de 2027 por 634,9 billones de pesos. Senado y Cámara lo aprobaron el 19 y el 20 de octubre, pero con diferencias que no se conciliaron dentro del plazo, explica El Colombiano.
La discrepancia estaba en el artículo 65, precisa Semana. Una proposición que no habría sido votada en el Senado terminó en la versión de la Cámara. Las dos corporaciones "omitieron el trámite de conciliación", el paso en el que debían unificar ambos textos, recoge El Colombiano.
Eso es un vicio de trámite: un paso del procedimiento que se omitió y que impide que el Congreso apruebe el texto, aunque cada cámara haya aprobado su versión. Expedir por decreto quiere decir que lo firma el Gobierno, con la base que fija la norma: el proyecto que presentó, con los cambios del primer debate.
Así se quedaron por fuera los cambios de las plenarias: El Colombiano menciona un traslado de 3 billones de pesos que iba para el sector salud; Semana, recursos adicionales para las EPS y subsidios de energía y gas.
Sebastián Correa, experto en derecho tributario consultado por El Colombiano, sostiene que la emisión por decreto "no afecta en nada la vigencia o validez del presupuesto". Es la tercera vez que un presupuesto se expide así; las anteriores fueron el de 1992 y el de 2025.
El 23 de octubre, Semana y El Colombiano informaron que salió de Hacienda el equipo de enlace con el Congreso, de seis personas. "Renunció una persona y se terminaron cinco contratos de prestación de servicios", dijeron a Semana fuentes cercanas. Antes había dejado el cargo el ministro del Interior, Rodrigo Lara, a solicitud del presidente Abelardo de la Espriella.
En las dos historias hay algo que cualquiera reconoce en su casa: cuadrar lo que se gasta con lo que de verdad entra, y el paso que, cuando falta, cambia el resultado.
¿En qué orden construyes tú: primero lo que entra o primero lo que gastas?
Segundo toque
Primero el campo
Casi al final de Proverbios 24, el texto avisa: "También estos son dichos de los sabios" (Proverbios 24:23, NVI). Son consejos para la vida diaria: cómo juzgar sin parcialidad, cómo tratar al prójimo, cómo no descuidar el propio campo. Uno de ellos fija un orden:



