Imagina que llevas años en Estados Unidos con una visa H-1B y que tu empresa ya había empezado el trámite de tu residencia. Ahora imagina que eres uno de los estadounidenses que perdieron su puesto en esa misma empresa. El jueves 8 de octubre, los dos quedaron en el centro de la misma noticia.
Ese día, el vicepresidente JD Vance acusó a Microsoft de abusar del sistema de visas para trabajadores extranjeros. Según Expansión, horas después Donald Trump le entregó a Satya Nadella, director ejecutivo de Microsoft, la Medalla Nacional de Tecnología e Innovación. Trump dijo que la Casa Blanca se sentía "honrada" de otorgarla, recoge BBC Mundo.
La puerta que se cerró a mitad de camino
El secretario de Trabajo, Keith Sonderling, anunció que su departamento no aceptará solicitudes nuevas ni procesará las pendientes de Microsoft y Adobe en el Programa de Certificación Laboral Permanente, conocido como PERM, informa Expansión. La medida alcanza también a Cognizant, Infosys, Tata Consultancy Services, Wipro, HCL Technologies y Capgemini.
La visa H-1B permite contratar a profesionales extranjeros altamente calificados que una empresa necesita y no encuentra en el país, explica la BBC. El PERM es el paso siguiente: la vía para que ese trabajador se vuelva residente permanente, lo que a menudo conduce a una green card. En ese trámite, precisa Expansión, el empleador debe demostrar que no hay trabajadores estadounidenses calificados, disponibles y dispuestos a ocupar el puesto.
Según Expansión, la medida no elimina las visas H-1B ni impide que Microsoft siga empleando a quienes ya las tienen: lo que frena es el camino a la residencia de quienes dependen de su empleador, mientras dure la suspensión.
Seis mil despidos y un 80 %
La razón del Gobierno la expuso Vance: "Nuestro mensaje a Microsoft es muy sencillo: son una gran empresa estadounidense, tienen que contratar a grandes trabajadores estadounidenses", recoge la BBC. Según el mismo medio, dijo que Microsoft despidió a unos 6.000 trabajadores y en el mismo período presentó 6.800 solicitudes de visa H-1B, y que eso mostraba que usaba trabajadores extranjeros para reemplazar a los locales y bajar salarios. "Ninguna empresa en Estados Unidos ha abusado más de este sistema que Microsoft", dijo Vance, que también habló de trabajadores extranjeros "en régimen de servidumbre". Explicó la expresión así: si los despiden de la empresa que patrocinó su visa, "tendrían que abandonar" el país.
Sonderling añadió, según Expansión, que las ocho compañías han recibido desde 2009 más de 230.000 aprobaciones de visas H-1B y más de 100.000 certificaciones laborales permanentes, y el Gobierno sostiene que esas cifras reflejan un uso excesivo de los programas. Expansión anota que Vance no presentó evidencia de que los despidos y las contrataciones con H-1B estuvieran directamente relacionados.
Microsoft lo rechaza. Una portavoz le dijo a la BBC que "la gran mayoría de los empleados de Microsoft en EE.UU. son estadounidenses" y que el 80 % de sus solicitudes H-1B del último año fiscal correspondían a personas que ya trabajaban en la empresa. Añadió que a sus trabajadores con H-1B se les paga lo mismo que recibiría un estadounidense, y dijo: "Esperamos poder proporcionar a la Administración información adicional". Adobe no respondió a CNBC, según Expansión.
Los dos de los que hablaba al empezar quieren lo mismo: un lugar estable para trabajar y vivir. La pregunta que me hago es qué tiene la Escritura para quien siente que ese lugar depende de una decisión que se toma lejos de su casa.
Segundo toque
Abraham vivió en tiendas de campaña
Hebreos se escribió para creyentes tentados a volver a lo conocido. En el capítulo 11 el autor repasa su historia, y de Abraham dice que "se radicó como extranjero en la tierra prometida y habitó en tiendas de campaña" (Hebreos 11:9, NVI). Tenía la promesa, pero no tenía casa fija.



