Una aplicación de cuestionarios de personalidad, hecha por terceros y conectada a Facebook, recogía información de quienes la instalaban y también de sus amigos. Por esa vía se llegó a datos de unos 87 millones de usuarios, cuenta France 24 con un despacho de AFP.
Esos datos terminaron en Cambridge Analytica, una consultora política británica que ya no existe y que los usó en anuncios para la campaña presidencial de 2016 en Estados Unidos.
El 21 de octubre, el juez Francis Mathew ordenó a Meta, la empresa dueña de Facebook, pagar 25.000 millones de dólares al estado de Nuevo México. La orden llegó más de tres semanas después del veredicto, informa Al Jazeera con despachos de AP y Reuters. El tribunal concluyó que la compañía engañó de forma intencional a los consumidores sobre la privacidad de sus datos.
Una cifra que se cuenta de dos maneras
Al Jazeera dice que el juez consideró que la ley estatal justificaba una sanción de más de 219.000 millones de dólares, y que la redujo a 25.000 millones.
El País trae otras dos piezas. El juez afirma que Meta violó las protecciones al consumidor en hasta 43 millones de ocasiones. En la sentencia habló de "5.000 dólares por cada infracción constatada por el jurado", el máximo que permite la ley estatal. Esas piezas describen el techo de la sanción; los 25.000 millones son lo que el juez decidió imponer, como aclara Al Jazeera.
El estado pedía entre 35.000 y 40.000 millones; Meta proponía no más de 3.400 millones, agrega El País. Raúl Torrez, fiscal general del estado, aseguró que el dinero irá a un fondo estatal para la educación, recoge el diario con información de AP.
Lo que Meta llevará a la apelación
Meta apelará. Su jefe jurídico, CJ Mahoney, dijo que confía en ganar la apelación y, en un comunicado que recoge Al Jazeera, que la decisión y el enfoque del fiscal hacen "casi imposible" hacer negocios en Nuevo México. A su juicio, la demanda busca imponer "un impuesto al discurso" con nuevas reglas sobre lo que la gente puede decir en internet.
Durante el juicio, recuerda El País, la empresa sostuvo que no había pruebas de problemas con la privacidad o con la moderación de contenidos, ni de que afectaran la vida de la gente de Nuevo México. Sus abogados apelaron a la libertad de expresión.
Para Torrez, el caso buscaba "determinar si las empresas pueden engañar a los consumidores sobre lo que ocurre con su información personal sin afrontar consecuencias significativas", recoge France 24.
El estado puso en el centro la distancia entre lo que la empresa decía en público y lo que pasaba con los datos. Los abogados del estado citaron una columna de 2010 en The Washington Post, en la que Mark Zuckerberg escribió que la compañía no vendía los datos de sus usuarios.
Falta la apelación. En el expediente ya hay un tribunal que le puso precio a palabras dichas en público.
Un salmo de David cuenta, entre los rasgos de quien puede acercarse a Dios, el de cumplir lo prometido aunque uno salga perjudicado.
¿Cuánto vale mi palabra el día en que cumplirla me cuesta?
Segundo toque
Quién puede habitar en tu santuario
El Salmo 15 es corto y empieza con una pregunta:
"¿Quién, Señor, puede habitar en tu santuario? ¿Quién puede vivir en tu santo monte? Solo el de conducta intachable, que practica la justicia y de corazón dice la verdad" (Salmo 15:1-2, NVI).



