Ocho marinos llegaron al límite en medio del mar.
Ninguno murió.
El secretario interino de la Marina de Estados Unidos, Hung Cao, confirmó en una carta a la senadora Kirsten Gillibrand ocho intentos de suicidio en el grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln durante un despliegue que incluyó la guerra con Irán. Según La Nación, que cita la carta obtenida por la agencia AP, la senadora había preguntado si hubo suicidios, y Cao respondió: "No ha habido suicidios a bordo durante este despliegue". La cifra, explicó, "incluye a la tripulación del Lincoln" y a los demás buques y escuadrones del grupo.
Según Al Jazeera, desde que estalló la guerra a finales de febrero el portaaviones participó en el combate y en el bloqueo a los puertos iraníes. Su tripulación, de unas 5.000 personas, pasó 286 días en el mar antes de desembarcar en Tailandia el 1 de septiembre, con una sola escala corta en diciembre. CNN, que reveló la carta el 23 de septiembre, informa que el barco regresa a San Diego.
Cao enumeró lo que el barco llevaba para cuidar la salud mental: cinco capellanes, un psicólogo, un trabajador social clínico, tres técnicos en salud conductual, un consejero de prevención y un perro de apoyo. Y, según la carta citada por CNN, en uno de los casos fueron sus propios compañeros quienes lo detuvieron, y ese marino recibió atención médica de inmediato.
La cifra admite dos lecturas, y las dos están en CNN. La tasa del grupo, según ese medio, es parecida a la de toda la Marina en servicio activo en 2024: 356 intentos entre unos 337.000 marinos. Un funcionario militar citado sin nombre la considera increíblemente alta: en despliegues recientes de portaaviones hubo uno o dos por año. La Marina, según otro funcionario, no cree que la duración del despliegue se relacione con los pensamientos de hacerse daño. Gillibrand habló de "condiciones graves y en deterioro"; el secretario de Defensa, Pete Hegseth, había dicho que las condiciones en el Lincoln han sido "completamente tergiversadas", según La Nación.
Detrás de cada número hay alguien que regresa a una familia, a un barrio, tal vez a una iglesia. ¿Qué le toca a la comunidad que rodea a quien carga un peso así, cuando a menudo le cuesta decirlo en voz alta?
Segundo toque
El peso que no sale en el parte
La Organización Mundial de la Salud lo dice con precisión: "vivir bajo guerras, desastres naturales, sufrir violencia, abusos o la pérdida de un ser querido, o sentirse aislado también son factores que pueden inducir conductas suicidas". Y añade algo que me parece clave: "La estigmatización, especialmente en torno a los trastornos mentales y el suicidio, disuade de buscar ayuda a muchas personas". La misma OMS advierte que "las causas del suicidio son múltiples".


