Luisa González suele contar que nació en Quito en 1977 por casualidad, porque su madre estaba allí de vacaciones, y que se crio en Chone, en la provincia ecuatoriana de Manabí. Es la tierra donde su familia ha vivido por generaciones, recoge BBC Mundo en un perfil.
En Canuto, una zona rural de Chone donde reside, la detuvo la Policía en la madrugada del jueves 22 de octubre, cuenta El País. Fue la candidata presidencial de Revolución Ciudadana, el movimiento del expresidente Rafael Correa, y perdió en segunda vuelta frente a Daniel Noboa en 2023 y en 2025.
La Fiscalía informó en redes sociales que, junto con la Policía, ejecutó tres órdenes de detención en Manabí y Pichincha para formular cargos por presunto lavado de activos. El diario El Universo, de Guayaquil, añade que la Fiscalía anticipó que los formulará en las próximas horas. El País agrega que el Ministerio Público investiga "posibles inconsistencias en los aportes" que recibió la organización política y "el origen lícito de los recursos" de la campaña de 2023. El diario español sitúa el inicio de la investigación en enero de 2026, cuando la Fiscalía allanó su vivienda.
France 24 precisa que la Fiscalía no la identificó expresamente entre los detenidos; la detención la confirmó la Policía. El canal ubica la operación en el caso Laberinto, distinto de Caja Chica, la investigación por el presunto uso de dinero en efectivo de Venezuela en esa campaña. Lo difundido, advierte, no permite establecer cómo se relacionan los dos casos. En ese otro expediente, González "fue imputada a comienzos de año", recuerda BBC Mundo.
Del otro lado de la orden
González ha negado las acusaciones y ha dicho que ella fue la candidata y no manejaba el dinero, recoge El País. En enero dijo en rueda de prensa: "La Revolución Ciudadana y Luisa González no hemos recibido un solo centavo ni de Venezuela ni de ningún cartel, ni de nadie", cita BBC Mundo con información de EFE. También sostiene que su partido entregó a las autoridades electorales los documentos de gastos y que la Fiscalía no tiene pruebas.
Ya detenida, en un comunicado en redes, calificó el motivo de su arresto como "una acusación absurda" y escribió: "Responderé con la dignidad de las ecuatorianas y los ecuatorianos que nada deben", reporta El Comercio con EFE.
Revolución Ciudadana denunció una detención arbitraria. En un comunicado afirma que la Fiscalía "ha montado de forma exprés una causa penal" por lo que sería una "discrepancia administrativa" de 6.100 dólares en las cuentas de campaña, según El País. La presidenta del movimiento, Gabriela Rivadeneira, dijo que se trata de "un proceso ya juzgado" y anunció que pedirán medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, cuenta El Comercio en otra nota.
Todo ocurre a 38 días de las elecciones seccionales del 29 de noviembre. Revolución Ciudadana no podrá presentar candidatos: el Tribunal Contencioso Electoral la suspendió en marzo a petición de la Fiscalía, y el correísmo lo denunció como una persecución política del Gobierno, recuerda BBC Mundo. Desde la bancada oficialista, Esteban Torres, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, respondió: "No se puede decir que cualquier investigación que se da y que coincide con el periodo electoral es por persecución", recoge El Universo.
Cada parte defiende su versión, y para eso existe un proceso. Quienes miramos desde lejos solemos llegar al veredicto antes que los jueces. Para algunos de nosotros, una orden de detención ya prueba el delito. Para otros, una fecha en el calendario electoral ya prueba la persecución. Nadie ha oído todavía la causa completa.
¿Qué hace un creyente con un caso que todavía no se ha oído, cuando a su alrededor casi todos ya escogieron bando?
Segundo toque
La pregunta de Nicodemo
Juan cuenta una escena en Jerusalén, en medio de una discusión sobre Jesús. Los guardias del templo vuelven sin traerlo, y los fariseos les reprochan haberse dejado engañar. Entonces habla Nicodemo, "uno de ellos" (Juan 7:50, NVI), un miembro del mismo grupo:



