El río Tigris a su paso por Bagdad
Foto: El río Tigris a su paso por Bagdad, en 2016. DoD photo by Navy Petty Officer 2nd Class Dominique A. Pineiro / Wikimedia Commons / Public domain

Irak sin tropas de EE. UU.: la pregunta de Nínive

Estados Unidos sacó sus últimas tropas de Irak tras 23 años. Qué dicen Washington, Bagdad, Teherán y los expertos, y qué pregunta deja Jonás.

¿Y al final, quién ganó en Irak?

La pregunta vuelve cada vez que una guerra larga cierra un capítulo. Esta vez llegaron varias respuestas desde capitales distintas, y todas sonaban a victoria.

Veintitrés años que terminan en Erbil

El 30 de septiembre, las últimas fuerzas de Estados Unidos salieron de la base aérea de Erbil, en la región autónoma del Kurdistán iraquí. Según DW, el Pentágono anunció que con esa salida concluía "formalmente" la Operación Inherent Resolve en Irak, la misión contra el Estado Islámico, como acordaron Washington y Bagdad en 2024. El País lo resumió en una línea: por primera vez en 23 años, Irak no tiene tropas estadounidenses desplegadas. La salida ocurre mientras sigue la guerra de Estados Unidos con Irán, según El País.

La cuenta tiene una pausa. Según BBC Mundo, las fuerzas estadounidenses se fueron en 2011 y regresaron tres años después, a petición de Bagdad, cuando el Estado Islámico tomó amplias zonas del país.

Todo empezó en marzo de 2003. Según El Comercio, Estados Unidos invadió Irak para derrocar a Saddam Hussein y eliminar las armas de destrucción masiva que, aseguraba, el dictador escondía. Esas armas nunca se encontraron.

Más de 4.500 militares estadounidenses murieron en estas dos décadas, según El País. El analista Francesco Tucci recuerda en El Comercio que, según cifras citadas por Reuters, alrededor de 200.000 civiles iraquíes murieron durante el conflicto.

Todos cuentan una victoria

"Este día es una victoria para Estados Unidos, una victoria para Irak y una victoria decisiva sobre ISIS", escribió Donald Trump en Truth Social, según El Comercio.

En Bagdad, el primer ministro Ali al Zaidi habló de soberanía. "Ha comenzado una nueva etapa, caracterizada por la soberanía de Irak", dijo en la ceremonia de despedida, según DW, y declaró el 1 de octubre Día de la Soberanía.

Según El País, Irán presenta la retirada como un triunfo de su "eje de la resistencia". "El frente de la resistencia es el que se está imponiendo", había dicho en agosto en Bagdad el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf.

Los expertos que consultó BBC Mundo no coinciden. Para Safwan al Amin, del Atlantic Council, el legado es "una mezcla de todo": la invasión no logró sus objetivos ni dio a los iraquíes el país estable que esperaban. Yerevan Saeed, de la Universidad Americana de Washington, ve otra cosa: "La caída del antiguo régimen fue un gran logro". Y H. A. Hellyer, del centro británico RUSI, explica el momento de la salida por el peligro para los soldados: "Esto tiene que ver con el riesgo, no con EI".

Tucci lo dice así sobre Irán: "Irán gana espacio. Pero, ojo, ganar espacio no quiere decir dominar".

El último paso que recogen los medios consultados es del 1 de octubre. Al Zaidi anunció, según EFE en Clarín, "el día de un inicio serio" para que las milicias proiraníes pongan sus armas bajo control del Estado, con plazos que "no se extenderán más allá del 30 de junio de 2027". Ese mismo día, según EFE en Infobae, dos milicias que antes se negaban, Kataib Sayid al Shuhada y Ansar Alá al Awfiya, se comprometieron con el proceso. Otras, como Kataib Hizbulá y Harakat al Nujaba, siguen rechazando el desarme.

En Erbil, los kurdos le dijeron a la agencia AFP, citada por DW, que les preocupa saber quién los protegerá de los drones. Saeed advirtió en DW que minorías como los cristianos y los yazidíes pueden quedar más expuestas.

En ese mismo norte está Mosul, donde el Estado Islámico proclamó su califato en 2014, según El Comercio. Dentro de la Mosul actual está la vieja ciudad de Nínive, y allí el grupo voló en 2014 un santuario dedicado al profeta Jonás, según un reportaje de BBC Mundo que publicó T13.

Ese nombre me llevó a un libro corto de la Biblia que termina sin respuesta. Cuando cada parte cuenta su victoria, ¿quién cuenta a la gente que vive en la ciudad?

Un profeta sentado a las afueras

Dios envió a Jonás a Nínive, "la gran ciudad" (Jonás 3:2, NVI). Era una ciudad extranjera, residencia de reyes asirios. La primera vez que Dios lo llamó, Jonás huyó; la segunda fue, anunció que Nínive sería destruida en cuarenta días, y los ninivitas, "desde el mayor hasta el menor" (Jonás 3:5, NVI), creyeron a Dios y se arrepintieron. Dios "cambió de parecer y no llevó a cabo la destrucción que había anunciado" (Jonás 3:10, NVI).