Daños del huracán Otis en el Boulevard de las Naciones de Acapulco, en 2023
Foto: Daños de Otis en Acapulco, 2023. ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0 (via https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Impacto_del_hurac%C3%A1n_Otis_en_M%C3%A9xico_-_Boulevard_de_las_Naciones_-_3.jpg)

Huracán Polo: Acapulco y el miedo que llega antes del agua

El huracán Polo volvió a categoría 5 frente a Guerrero y Acapulco revivió el miedo de Otis. Qué pasó, qué dice la psicología del miedo y qué ofrece el Salmo 46.

El huracán Polo está a 250 kilómetros y tú ya fuiste por la despensa, tapaste las puertas y moviste los muebles.

Josué Suárez, que se dedica al turismo acuático en Puerto Marqués, le contó a El País lo que hizo apenas Protección Civil anunció el huracán Polo: "Primerito fuimos rápido por la despensa y a cargar gasolina. Luego a tapar todas las puertas y entradas para que no se meta el agua". Su vecina Luz Torres, madre de dos niños, no tuvo la misma suerte con la comida: "Ya no había arroz, frijoles y todo eso que uno compra en estos casos".

Polo no tocó tierra en Guerrero. Según El País, bastó con que se estacionara a unos 250 kilómetros durante tres días para que los comercios bajaran sus cortinas y las familias acumularan alimentos y agua. Las clases se suspendieron para 500.000 alumnos.

El 23 de septiembre, a las 18:40 hora del centro de México, el huracán regresó a la categoría 5, la máxima de la escala Saffir-Simpson, con vientos sostenidos de 260 kilómetros por hora y rachas de 310, según Bloomberg Línea, con datos del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. El 24 de septiembre volvió a bajar a categoría 4, según el Servicio Meteorológico Nacional citado por El País, y siguió mar adentro. Ese mismo día, BBC Mundo reportó que los meteorólogos anticipan un giro que lo llevaría a golpear Baja California Sur como huracán mayor (categoría 3 o superior) la noche del 27 o la madrugada del 28 de septiembre; El País, en cambio, lo espera cerca de la costa oeste de Baja California Sur en categoría 1 el martes 29 de septiembre. Según Al Jazeera, el Centro advirtió que las lluvias podían causar inundaciones y deslaves que ponen en riesgo la vida.

El miedo de Acapulco tiene memoria. La madrugada del 25 de octubre de 2023, Otis devastó la ciudad y se llevó 70 vidas, recuerda El País. El 23 de septiembre, Teófilo Lorenzo Viviano, de 67 años, observaba la lluvia y el oleaje desde las ruinas de un restaurante en Revolcadero: "Primero nos pegó Otis, luego llegó John y ahora este". Y añadió: "Hay mucho miedo después de lo que pasó". María Teresa Tapia, mesera de 53 años, lo resumió así: "Nos quedamos sin nada con Otis, pero nos recuperamos y ahora estamos muy espantados".

Lejos de Guerrero, Long Beach (California) declaró una emergencia local ante posibles marejadas de Polo mientras todavía repara lo que dejó el huracán Marie, según El Comercio.

El 24 de septiembre, con Polo alejándose, los bañistas y las sombrillas volvieron a la bahía de Acapulco. El huracán no llegó. El miedo sí.

¿Qué hace una familia con el miedo que se quedó, cuando la alerta ya pasó?

El cuerpo que recuerda la tormenta

La psicología conoce bien lo que vivió Acapulco. Elyssa Barbash, psicóloga especializada en trauma en Florida, lo describió en Psychology Today. Traduzco del inglés: recibir la noticia de la próxima tormenta, "sea en la misma temporada o años después", probablemente despierta "los recuerdos de la experiencia traumática anterior, así como miedo, ansiedad y preocupación por la seguridad".