Para contar una guerra hay que llegar cuando otros se están yendo, y quedarse a mirar lo que casi nadie quiere ver. Hacerlo una vez es un encargo. Hacerlo toda la vida se parece mucho a una vocación.
Christiane Amanpour lo hizo durante más de cuatro décadas. El lunes 19 de octubre anunció que deja CNN, la cadena a la que llegó en 1983 como asistente, según DW.
"Tras muchos meses de reflexión y algunas noches sin dormir, he decidido separarme de CNN, mi socio durante 43 fantásticos años", dijo en un comunicado que recoge El País. En un video explicó que su programa diario en CNN y PBS terminará a finales de 2026 y que seguirá con Amanpour una vez a la semana hasta junio, informa DW.
El País repasa lo que cubrió, desde la caída del Muro de Berlín y la guerra de Bosnia hasta Irak, la invasión rusa de Ucrania y la guerra en Gaza.
Bosnia.
Irak.
Ucrania.
Gaza.
DW subraya que Amanpour "no ofreció ninguna razón para su partida" y sitúa el anuncio semanas después de que Paramount Skydance cerrara, el 6 de octubre, la compra de Warner Bros. Discovery, la empresa matriz de CNN. El País la ubica justo después de esa compra y recuerda que, hace un par de meses, ella se había declarado preocupada por la operación.
En su mensaje, recogido por DW, Amanpour prometió seguir siendo "ferozmente independiente" y habló de "presiones sin precedentes desde todos los frentes", entre ellas "los crecientes peligros sobre el terreno". DW anota que lo dijo sin referirse directamente al acuerdo. También dijo que "espera con ilusión nuevos e interesantes proyectos en el futuro".
Mark Thompson, director ejecutivo de CNN, le escribió al personal que llevaban "varios meses hablando de ello". Lamentó la partida, pero dijo haber llegado a aceptar "que este es el momento adecuado para ella, tanto en lo personal como en lo profesional", cita El País.
¿Qué le pide a una persona pasarse la vida mirando el sufrimiento de otros para contarlo, y qué le queda de esa vocación?
Segundo toque
Lo que se carga después de mirar
Sian Williams y Tina Cartwright, del área de Psicología de la Universidad de Westminster, en Londres, publicaron en 2021 en el European Journal of Psychotraumatology un estudio con 69 periodistas de medios británicos. Los que trabajaban en zonas de guerra tuvieron "significativamente más síntomas de TEPT", el trastorno de estrés postraumático, que quienes no lo hacían.



