Fachada del Palacio de La Moneda, sede de la Presidencia de Chile, en Santiago
Foto: Palacio de La Moneda, sede de la Presidencia de Chile, en Santiago. Juan Carlos Saavedra Vergara / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0 (via https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Palacio_de_la_Moneda,_Santiago_de_Chile.jpg)

Chile, Kast y el Escudo: ¿quién fija las fronteras?

Kast sumó a Chile al Escudo de las Américas y Boric y Bachelet piden reconsiderarlo. Qué dice cada lado de la soberanía y qué dijo Pablo en Atenas.

La palabra que se repite en Chile desde el 24 de septiembre es soberanía. La usa el gobierno de José Antonio Kast para defender su decisión. La usan los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric para pedirle que la reconsidere. Y la usan los partidos que responden a los dos.

Todos dicen cuidar lo mismo. Vale la pena mirar qué entiende cada uno por ella.

Tres pilares y un comunicado

El 22 de septiembre, en Nueva York, el gobierno de Kast sumó a Chile al Escudo de las Américas, la alianza regional impulsada por Donald Trump. Según El País, la suscriben quince gobiernos, entre ellos Estados Unidos, Argentina y Colombia. La Tercera la describe como una coalición de cooperación internacional para combatir el crimen organizado transnacional.

Ese mismo día, la Cancillería chilena informó que el país "ha decidido adherir a la iniciativa internacional Escudo de las Américas" y la presentó como "una coordinación voluntaria entre gobiernos americanos que permitirá combatir con mayor eficacia el crimen organizado transnacional", según El País. El diario anota que la declaración publicada por el Departamento de Estado de Estados Unidos contempla tres pilares: el económico, el de seguridad y el de coordinación multilateral. En lo económico menciona "defender nuestras economías potenciando la cooperación económica", los "mecanismos de control de las inversiones" y las cadenas de suministro de minerales críticos. En seguridad nombra como "una amenaza inmediata y universalmente compartida" a las organizaciones narcoterroristas transnacionales y enumera 24 grupos criminales, ninguno chileno, aunque sí el Tren de Aragua, que opera en el país aproximadamente desde 2018 y 2019, según el diario.

El comunicado chileno mencionó solo el pilar de seguridad. Según El País, parte de la controversia tiene que ver con la manera en que se entregó esa información.

El 28 de septiembre, en una interpelación en el Congreso (una sesión en la que los diputados interrogan formalmente a un ministro), el canciller Francisco Pérez Mackenna insistió en que el Escudo es "una declaración política", sin firmas, para combatir el crimen transnacional "en todas sus dimensiones". "Estamos perfectamente libres de que esto sea un tratado. No lo es", dijo, según El País. Ese mismo día, cinco diputados de oposición pidieron a la Contraloría revisar la legalidad de la adhesión; el comunista Luis Cuello llamó al Escudo "un tratado internacional encubierto". El Senado citó a una sesión especial sobre el tema para el 7 de octubre.

Dos lados que dicen cuidar lo mismo

El 24 de septiembre, Bachelet y Boric firmaron una declaración conjunta. Según El País, pidieron al gobierno "reconsiderar la permanencia de Chile" en el Escudo y escribieron que "Chile no debe verse obligado a escoger un bando". Según La Tercera, valoraron la cooperación contra el crimen organizado, pero advirtieron que debe hacerse "sin subordinar nuestra política exterior, de seguridad o defensa a prioridades definidas por una potencia extranjera". También les preocupa el concepto de una "soberanía continental".

Su razón, en sus mejores términos: Chile conserva su libertad si trata con todos y no queda atado a una sola potencia.

El sábado 26 de septiembre respondieron los presidentes de la UDI, Renovación Nacional, Evópoli y el Partido Republicano. En una declaración que recogió La Tercera, escribieron: "Chile es un país soberano precisamente porque tiene la facultad de decidir con quién coopera, bajo qué condiciones y con qué objetivos". El domingo 27, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, lo resumió así, según El País: "cooperar no es subordinarse a nada".

Para ellos, el crimen que cruza fronteras se enfrenta mejor con países que cooperan entre sí.

En el Congreso, La Tercera citó al presidente del PPD, Raúl Soto, que dijo del Escudo que es "un grave error que el gobierno debe reconsiderar", y a la diputada Catalina del Real, que pidió "más intercambio de inteligencia, más coordinación y más cooperación internacional". Y el 29 de septiembre, según La Tercera, Bachelet visitó al alcalde de La Granja, un día antes del encuentro previsto con la oposición en La Pintana, con Boric.

Queda una pregunta que la discusión no alcanza a responder. Si los dos lados defienden la soberanía de Chile, ¿de quién es, al final, esa soberanía, y para qué existe?

Un discurso ante el Areópago

Lucas cuenta un discurso pronunciado ante un consejo que debatía ideas en público. Pablo llegó a Atenas y le dolió ver la ciudad llena de ídolos. Hablaba a diario en la plaza y anunciaba "las buenas noticias de Jesús y de la resurrección" (Hechos 17:18, NVI). Entonces lo llevaron al Areópago a explicar esa enseñanza nueva.