Camino rural en Cajibío, Cauca, con una pequeña capilla al lado de la vía
Foto: Un camino rural de Cajibío (Cauca), en una foto de enero de 2017. Tefita228 / Wikimedia Commons / CC BY-SA 4.0 (via https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Cajib%C3%ADo_Cauca_2017-01-25_01.jpg)

Cajibío: explosivos donde estudian 25 niños

El Ejército destruyó dos explosivos en una escuela rural de Cajibío, Cauca, donde estudian unos 25 niños. Qué deja el miedo y qué hizo Jesús con un niño.

Revisas la maleta antes de que tu hijo salga: el cuaderno, la lonchera, el saco por si llueve. Lo que nunca se te ocurre revisar es el patio del recreo.

En la zona rural de Cajibío, en el Cauca, alguien tuvo que revisarlo. El Ejército informó el 5 de octubre que destruyó de manera controlada dos artefactos explosivos instalados en una escuela rural del municipio, según El Tiempo. El Colombiano precisa que estaban dentro de las instalaciones que usan a diario cerca de 25 estudiantes, para sus clases, el descanso y la recreación, y que el procedimiento tomó más de tres horas. Semana, que cita el pronunciamiento militar, habla de artefactos instalados "cerca de un centro educativo", en "un lugar frecuentado diariamente por 25 niños".

"A pocos metros estaban 25 menores de edad, sus profesores y la comunidad", escribió en su cuenta de X el comandante general de las Fuerzas Militares, Erik Rodríguez Aparicio, según El Tiempo. El mismo diario recoge otra frase suya: "Una escuela es para aprender, crecer y soñar".

Según el Ejército, los explosivos estarían relacionados con la estructura Jaime Martínez, de las disidencias de las Farc. El Colombiano aclara que esa atribución "corresponde a la versión entregada por las autoridades".

Cajibío se suma a una lista larga. En septiembre, UNICEF Colombia informó que en los últimos tres años Naciones Unidas verificó 162 casos de ataques o uso militar de instituciones educativas, que afectaron al menos a 21.700 estudiantes.

Un año antes, el mismo organismo había advertido que muchas escuelas quedan inhabilitadas por los daños o "por el mismo temor de las poblaciones para regresar a ellas" (UNICEF).

Los artefactos ya no están. ¿Qué le queda a un niño que vuelve a un patio donde hubo explosivos, y qué pueden hacer su familia, sus maestros y su iglesia para que ese lugar vuelva a ser suyo?

Lo que el miedo deja en un pupitre

En ese comunicado de septiembre, Paola Franchi, jefa del área de protección de la niñez de UNICEF en Colombia, dijo que cuando se ataca o se usa una escuela "el daño es múltiple y tiene efectos a largo plazo", y agregó que estos incidentes "generan sufrimiento psicosocial en las comunidades afectadas".