Una reserva por internet empieza con la foto de una puerta.
El 21 de octubre, la Comisión Europea abrió un expediente formal contra Booking, la plataforma de reservas con sede en Países Bajos. Sospecha que la empresa no ha hecho lo suficiente para vigilar los anuncios fraudulentos y el phishing. La República lo explica en palabras sencillas: es el engaño en el que alguien se hace pasar por una empresa de confianza para robarle datos a la víctima.
En El País, el comunicado de Bruselas dice que el procedimiento busca evaluar si Booking "podría haber infringido el DSA", la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea. El periódico aclara que esto es "solo el comienzo" y que fuentes de la Comisión ven "demasiado pronto" para saber si terminará en una multa.
Un cartel pegado en una puerta de Madrid
La investigación no se centra en casos concretos: "Estamos hablando del sistema", explicaron a El País fuentes de la Comisión. Aun así, ese periódico abrió su nota del 21 de octubre recordando un caso que había contado el 7 de octubre.
A comienzos de octubre, durante cinco días, llegaron viajeros con maletas al número 19 de la calle de Menéndez Pelayo, en el distrito madrileño de Retiro. Buscaban un apartamento reservado en Booking. Encontraron un edificio de vecinos y un cartel en la puerta: "No existe el alojamiento anunciado en booking.com".
Mohammed Ndongo, de una familia de Nigeria que estaba de paso, viajaba con su madre y sus dos hermanos. "No sé dónde dormiremos esta noche", lamentó. El anuncio seguía en línea, con una nota de 7,7 y más de 700 comentarios.
El anuncio tenía buena nota.
La casa no existía.
El expediente tiene tres frentes. El primero son los anuncios falsos. El segundo, el manejo de "los datos de las reservas y de los huéspedes" que la plataforma comparte con los anfitriones, y su servicio de mensajería, detalla La República. El tercero, si el viajero puede distinguir qué resultados aparecen arriba porque alguien pagó por ello.
El Mundo recoge que Booking está "colaborando plenamente" con Bruselas y que "la seguridad, la confianza y la protección de los datos personales son prioridades fundamentales". Dice también que se compromete a trabajar con gobiernos, reguladores y policía "para combatir la ciberdelincuencia y el fraude online y proteger tanto a viajeros como a colaboradores".
A la Comisión, la empresa le explicó, informa La República, que parte del aumento de los fraudes viene de delincuentes que usan inteligencia artificial generativa.
Henna Virkkunen, vicepresidenta de la Comisión, lo resumió así: "Los europeos deben poder reservar sus vacaciones sin temor a ser estafados".
¿A quién le vuelve a creer quien llegó con la maleta a esa puerta, y quién pierde cuando una buena reseña ya no garantiza nada?
Segundo toque
Dos pesas en la misma bolsa
En los mercados del antiguo Israel no había reseñas. Se compraba en balanza, y el comprador tenía que fiarse de la piedra que el vendedor sacaba de su bolsa. La ley que Moisés le entrega al pueblo en Deuteronomio se ocupa de esa piedra:



